¿PUESTOS AL MEJOR POSTOR?
¿Cómo es posible que en un hospital público se denuncien cobros de hasta $7.000 para conseguir un empleo? Resulta indignante que médicos o directivos, cuya responsabilidad es servir a la ciudadanía, sean investigados por presuntamente convertir los puestos de trabajo en un negocio. Mientras cientos de profesionales buscan una oportunidad laboral, hay sospechas de que algunos funcionarios habrían aprovechado sus cargos para exigir dinero a cambio de contrataciones. ¿Dónde quedaron la ética y la vocación de servicio? Lo más grave es que estas presuntas prácticas ocurrirían en una institución donde debería primar la capacidad profesional. Un hospital no puede convertirse en un mercado de puestos, donde el dinero pese más que los méritos. Quienes administran la salud pública deben dar ejemplo de transparencia. Si se comprueban estos cobros, los responsables habrán traicionado la confianza de quienes buscaban trabajo y de los pacientes que esperan una atención digna y de calidad.



