
Ecuador fijó el 1 de noviembre de 2026 para intentar terminar las desconexiones eléctricas de los consumidores de alto voltaje AV1 y AV2, que hoy afrontan restricciones de hasta 72 horas semanales. El secretario general de la Administración Pública, José Julio Neira, anunció el objetivo, pero depende de conseguir electricidad suficiente sin poner en riesgo al resto de usuarios. Ecuador llega al estiaje 2026-2027 con un déficit de generación superior a 1.300 MW y aún debe demostrar que cubrirá la demanda industrial en noviembre.
Una alternativa es negociar con Colombia un intercambio: recibir energía ahora y devolverla en diciembre, si las lluvias y la generación lo permiten, según Alejandro Jaya Montalvo, de Energy Control. En septiembre, el ministro Juan Carlos Blum informó que desconectar a 185 grandes empresas buscaba ahorrar 3.100 MWh diarios, equivalentes a unos 129 MW continuos, cerca del 2,9% de la demanda nacional.
Desde el 12 de octubre se ampliaron las restricciones a tres días semanales; estimaciones más ajustadas calculan ahorros de 135 a 450 MW. No deben confundirse MW con MWh. El desafío es mayor: Cenace estimó que Ecuador necesita 1.391 MW adicionales para el estiaje, pero solo 126,5 MW entraron en operación. Para terminar los apagones industriales se requiere recuperar embalses, disponer de térmica y combustible, concretar un respaldo colombiano, cubrir la demanda suprimida y publicar un plan verificable.



