
La Fiscalía formuló cargos contra Andreína Lamota el 20 de octubre de 2026 por la muerte de su amiga Jeniffer Banguera. En la audiencia, el fiscal Reinaldo Cevallos expuso un informe psicológico forense con el relato atribuido a la procesada. Según ese informe, Lamota tenía problemas económicos desde 2018 y deudas de hasta USD 60.000; una era un préstamo de USD 25.000 que le habría hecho Jeniffer. Ambas se reunieron en un departamento de Sauces 9 para hablar de pagos, pero discutieron. Luego llegaron a un acuerdo y bebieron cerveza. Cuando Jeniffer se durmió, Lamota habría pensado:
“Si la mato, no tendré que pagar la deuda”. Luego se abalanzó sobre ella y la estranguló hasta que dejó de respirar. Después habría ocultado el cuerpo durante meses en una habitación cerrada, usando cal para controlar olores; luego lo puso en una maleta y en julio de 2022 lo trasladó en taxi a un sector cercano al mercado de Sauces 9, junto a basura. La autopsia determinó estrangulamiento manual. Los restos, sin identificar, fueron sepultados con otros cinco en Daule. En abril de 2026, la Policía cotejó muestras genéticas con la madre de Jeniffer, con resultado positivo. Tras la desaparición, la familia recibió mensajes falsos: Lamota se habría hecho pasar por Jeniffer en correos y redes, e incluso simuló un embarazo con fotos falsas. El juez Marco Guerra dispuso 90 días de instrucción fiscal. Lamota participó telemáticamente desde La Roca, donde cumple 40 años por el asesinato de su madre, Martha Solís.



