
El ministro del Interior, John Reimberg, cuestionó en X los intentos de promover huelgas de hambre y alteraciones del orden en la cárcel El Encuentro. Advirtió que el Estado no cederá ante acciones que, según dijo, buscan convertir los centros penitenciarios en espacios de confrontación política. Sostuvo que las medidas de control no cederán a presiones: “El orden no se negocia y los privilegios se acabaron”.
Aludió, sin nombrar a nadie, a personas que habrían pasado de cargos locales a intentar liderar a los presos, por impulsar huelgas y desmanes. Calificó esos intentos como traslado de la disputa política al sistema carcelario y aseguró que las protestas no modificarán la posición del Gobierno: “Pueden pararse de cabeza y hacer todas las huelgas que quieran, pero no van a doblegar al Estado”. Cerró con “se te acabó la fiesta” y una defensa del cumplimiento de la ley. No detalló quiénes promueven las protestas, cuándo se ejecutarían ni si hay incidentes o convocatoria formal confirmada.



