
El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores se declararon no culpables de tortura ante un tribunal de Nueva York. Detenidos en Estados Unidos desde enero de 2026, ya estaban acusados de narcotráfico y posesión de armas. La semana pasada se amplió el caso: se les imputa conspirar para torturar a opositores, incluidos ciudadanos estadounidenses. El escrito menciona ahogamiento simulado, violaciones y golpizas.
Maduro, que se presentó como “prisionero de guerra”, calificó los cargos de “acusaciones falsas”. Fue capturado con Flores en Caracas el 3 de enero, en una operación militar estadounidense. Desde entonces Delcy Rodríguez gobierna Venezuela como encargada, bajo presión de Donald Trump. Organismos de derechos humanos acusaron a Maduro de reprimir a la oposición entre 2013 y 2026. Ambos están en una prisión federal de Brooklyn pero pueden llamar a sus familias y abogados. El juicio por narcotráfico comenzará el 1 de junio de 2027; siguen declarándose no culpables.



