
El Senado brasileño aprobó este miércoles una reducción de la semana laboral, apuesta del presidente Lula para remontar ante el derechista Flávio Bolsonaro en el balotaje del 25 de octubre. La medida, impulsada por el gobierno, fija dos días de descanso remunerado en lugar de uno y baja de 44 a 40 horas el límite semanal. Completa su trámite legislativo, tras ser aprobada en mayo por la Cámara de Diputados.
La reforma constitucional obtuvo 75 votos a favor y uno en contra. “Es la mayor conquista de los trabajadores brasileños desde 1988”, dijo Omar Aziz, relator del proyecto. Su aprobación fue una bandera de las recientes manifestaciones a favor de la reelección de Lula. Flávio Bolsonaro, que había llamado “oportunista” la propuesta, terminó votando a favor. Lula le respondió: “Quieren votar por oportunismo electoral”. Lula perdió la primera vuelta con 45%, frente al 47% de Flávio. Una encuesta de Quaest da a Flávio 46% y a Lula 44%, empate técnico. La reducción se aplicará gradualmente en 14 meses.



