
Un lugar para visitar en este último día de feriado nacional por la Independencia de Guayaquil es la pileta de agua azufrada de la parroquia La Pila, en Montecristi. Es un pozo medicinal en forma de cono invertido y con más de 15 metros de profundidad. Construyeron antiguas culturas aborígenes, asociadas a la cultura Manteña, y sus paredes tienen piedras de moler colocadas simétricamente.
El historiador Jorge Cedeño Palacios indica que las paredes combinan piedras, cerámica con forma de animales y piezas metálicas incrustadas con oro y plata, además de figuras Manteña- Huancavilca. Se estima que hay más de 80 piezas alrededor de los ladrillos arqueológicos. Tradición oral cuenta que, hace años, el pozo se secó para limpiarlo y se extrajeron las artesanías que lo rodeaban. Al perderse algunas piezas, dejó de manar el agua medicinal; cuando una pieza arqueológica fue recuperada y colocada en su lugar, el pozo se llenó en pocos minutos. En septiembre de 2025 recibió limpieza y conservación.



