El ministro de Justicia, Sean Fraser, anunció el miércoles que Canadá no permitirá el suicidio médicamente asistido cuando la única condición subyacente sea una enfermedad mental.

Canadá legalizó la muerte asistida para enfermos terminales en 2016. En 2021 amplió ese derecho a quienes sufrían enfermedades graves e incurables, aunque la muerte no fuera razonablemente previsible. Fraser dijo que el gobierno liberal planea aprobar una ley que prohibirá el suicidio asistido a quienes padezcan exclusivamente un trastorno mental. «Canadá ha decidido no avanzar con la ampliación.
Aunque no hay consenso perfecto, creemos que es el enfoque correcto», declaró. El anuncio sigue las recomendaciones de un panel asesor que en junio pidió no ampliar estos derechos. Advirtió sobre la falta de apoyo en salud mental y el riesgo de que pacientes elijan morir sin atención. Hoy, la mayoría de los canadienses apoya el suicidio asistido, pero profesionales de la salud piden revisar la política y cómo se aprueba.



