CONCURSO A FISCAL: HAY MÁS SOSPECHAS
La historia reciente del Ecuador tiene episodios que han provocado serias fracturas en la democracia del país. Algunos de los más contundentes están en el ámbito de la política y la justicia. Hay registros de intervenciones a la Función Judicial desde los partidos políticos que han lastimado la credibilidad de jueces, fiscales y operadores de los tribunales. Cuando la política ejerce control sobre la Justicia, aparece la ilusión de que resulta útil para proteger sus intereses. Sin embargo, más temprano que tarde, la consecuente pérdida de independencia y autonomía en lo judicial, socava la credibilidad misma de la sociedad: en su sistema político, en sus instituciones, en ella misma. He ahí la relevancia de los procesos de selección de las más altas autoridades, como el concurso para Fiscal General. La Comisión de Selección, encargada de revisar las impugnaciones a los candidatos, ha dejado fuera del concurso a la jueza suprema Daniella Camacho. Además de ser la mejor puntuada en el concurso, Camacho ha sido protagonista de fallos de altísima relevancia en la historia de la Corte Nacional de Justicia. Su descalificación del proceso es, al menos, sospechosa. Entre aquellos condenados por ella están el expresidente Rafael Correa, el exvicepresidente Jorge Glas, el excontralor Carlos Pólit, exministros, exasambleístas, exsecretarios de Estado. El narcotraficante Leandro Norero, en vida, también fue sancionado por Camacho. El concurso ha sufrido demasiados golpes. El Cpccs se va quedando con menos oportunidades para rescatar la credibilidad de este proceso.


