
Isla Mocolí en Samborondón es un sector residencial exclusivo de unas 306 hectáreas, con garitas privadas y viviendas desde USD 500.000. Por su privacidad y control de accesos, ha aparecido en investigaciones criminales. No hay conclusión oficial de que sea base del narcotráfico, pero expertos como José Luis Castillo señalan que ofrece ‘camuflaje socioeconómico’ para capos con alto poder adquisitivo.
El 7 de enero de 2026, Stalin Olivero, alias ‘Marino’, fue asesinado en Mocolí Golf Club; figuraba en cinco empresas. La UAFE cuestionó que sus bienes de lujo no se reportaran como sospechosos. En septiembre de 2026, un operativo con la DEA y el Comando Sur vinculó a Mocolí con el Cártel Jalisco Nueva Generación; 36 personas fueron imputadas. La droga salía de Guayas y Los Ríos hacia contenedores en Posorja y El Oro. Castillo describe al ‘capo invisible’: se mezcla entre lujo, empresas y seguridad para pasar desapercibido. Mocolí no sería centro de acopio, sino parte de la ruta del dinero.



