
En diciembre vence el plazo para que 185 industrias de alto voltaje autoabastezcan el 100 % de su demanda. La mayoría solo tiene generadores de emergencia, que no cubren más de 24 horas de operación. “Mandar a hacer un generador con turbina a gas demora entre 24 y 36 meses; con listas de espera, cumplir el decreto es poco factible”, dice José Pileggi, CEO de una compañía de proyectos eléctricos. El decreto se publicó en junio del año pasado y el tiempo fue corto para inversiones desde USD 500.000 por megavatio; las grandes industrias necesitan entre 10 y 20 MW. En ExpoEnergy Ecuador 2026, realizada el 23 y 24 de septiembre, participaron empresas de autogeneración. Una reconoció que cinco industrias no podrán instalar esos sistemas a tiempo.
“Hasta diciembre no alcanzamos; en dos meses solo se instalaría un sistema pequeño, que no abastecería más del 1 % o 2 % de la demanda. Los proyectos menores necesitan de cuatro a seis meses”, explica Diego Maldonado, gerente. Ni el Ministerio de Ambiente y Energía ni las cámaras industriales han calculado cuántas empresas cumplirán. La mayoría usa diésel para emergencias, no para producción continua. Vianna Maino, experta en inversión, pide un acuerdo público-privado para importar más generadores y sumar megavatios con diésel hasta tener gas natural a gran escala y un puerto de combustibles. Los especialistas advierten además que faltan líneas de transmisión y distribución.



