
En el segundo trimestre de 2026, Argentina alcanzó un récord de informalidad laboral del 45 % y un desempleo del 7,9 %, según el Indec. La desocupación afectó a 1.164.000 personas en los 31 mayores conglomerados urbanos, 73.000 más que en igual período de 2025. Los empleos por cuenta propia crecieron a 4 millones; los informales se mantuvieron en 3,6 millones, mientras los formales cayeron de 6 a 5,9 millones.
La tasa de informalidad implicó un alza de 1,8 puntos respecto a 2025 y es la más alta desde que se publica, en 2023. Otro informe de la Secretaría de Trabajo señala que entre junio de 2025 y junio de 2026 se perdieron 121.000 empleos asalariados formales privados y 30.500 públicos. La industria destruyó 51.800 puestos. La reforma laboral aprobada en febrero no revirtió la caída. Desde finales de 2023 hasta junio último cerraron 31.342 empresas y se perdieron 434.126 empleos registrados. Según la CTA, la escasa capacidad de la economía para genera empleo se refleja en la informalidad.



