IMPUGNACIONES DUDOSAS
El concurso para elegir al nuevo fiscal general, que reemplazará definitivamente a Diana Salazar, entra en sus últimas etapas, que son decisivas. Desde hoy comienzan las audiencias de impugnaciones a las candidaturas de los juristas que buscan el puesto. Pero este nuevo episodio no está exento de cuestionamientos por irregularidades y falta de transparencia, tal como cada una de las etapas anteriores. Ahora hay sospechas de los intereses y grupos que están detrás de las impugnaciones, y que se ocultan detrás de la supuesta participación ciudadana para influir el concurso. Por ejemplo, ya se conoce el caso de un joven de 19 años, sin experiencia alguna en temas de la Justicia o de Fiscalía, que busca sacar del concurso a cuatro aspirantes, incluida la jueza suprema Daniella Camacho. Ella es la abogada que tiene el mayor puntaje de todos los concursantes, pero además ha sido implacable para juzgar al crimen y la corrupción, incluido al expresidente Rafael Correa, a quien ordenó su captura por el caso de secuestro a Fernando Balda. Las impugnaciones de ese joven parecen haber sido escritas por un abogado. La Comisión de Selección y los vocales del Consejo de Participación están obligados a dar certezas cuando empieza la parte final del concurso. Sería una tragedia que Camacho o cualquier concursante salga de la elección por las impugnaciones dudosas o que ocultan intereses de grupos delincuenciales o políticos. La Comisión Cívica de Seguimiento al concurso vigilará cada una de las audiencias y emitirá informes. Ellos se han convertido en los ojos de la ciudadanía.



