Venezuela mantiene «el control y la propiedad» de su petróleo tras el acuerdo con EE.UU. para explotar 65.000 millones de barriles, afirmó la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao.

«Los recursos del subsuelo indiscutiblemente siguen siendo de Venezuela», declaró a Venevisión. Trump calificó el pacto como el mayor de la historia y habló de «control mayoritario estadounidense». Henao lo definió como un acuerdo comercial para atraer inversión y tecnología, garantizando suministro confiable de energía. El convenio, vigente por 25 años, abarca 17 campos con meta superior a 1,5 millones de barriles diarios.
Actualmente Venezuela produce 1.236.000 bpd y prevé llegar a 1,4 millones en 2026, lejos de los 3,1 millones de 1998. Los campos fueron asignados a North American Blue Energy Partners, con 35% de participación del Pentágono. Su director, Alejandro Betancourt, ha sido investigado en España y Suiza por blanqueo y fraude fiscal.


