
Entre el 24 y el 28 de agosto de 2026, Ecuador destruyó 7,23 toneladas de sustancias fiscalizadas, valoradas en más de USD 215 millones en Estados Unidos y USD 335 millones en Europa. Primero, la droga se convierte en evidencia. El artículo 474 del COIP exige un análisis químico para determinar composición y registrar pesos bruto y neto. Una muestra queda bajo cadena de custodia como evidencia penal; el resto permanece almacenado. La Policía no puede eliminarla: un juez debe ordenar su destrucción dentro de los 15 días tras el inicio de la instrucción. ¿Cómo se destruyen toneladas? Uno de los métodos es el encapsulamiento.
La droga se tritura y se mezcla con vidrio, arena y cemento hasta quedar inutilizable; luego el material se deposita en una celda de seguridad. Procesa entre 1,7 y 2 toneladas por hora. Solo en 2024 se destruyeron 302,85 toneladas con este método. Antes de ser destruida, la droga puede recorrer rutas insólitas. Desde 2015, la Fiscalía documentó cocaína mezclada con pulpa de fruta para evadir controles portuarios y aeroportuarios. En julio de 2026, Antinarcóticos detectó cocaína líquida camuflada en conservas con destino a Australia. También se halló cocaína en dobles fondos de cajas de café y, en agosto, 370 kilos ocultos en el doble fondo de un camión en Carchi. Las 7,23 toneladas destruidas completaron el último paso.



