
Miles de personas se movilizaron el 3 de septiembre de 2026 en varias ciudades de España para cuestionar la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez frente a la crisis migratoria en Ceuta. En Madrid, más de 50.000 personas participaron en la manifestación, según cifras oficiales. Las protestas fueron promovidas por ayuntamientos del Partido Popular (PP) y Vox, cuyos dirigentes responsabilizaron al Ejecutivo y exigieron la dimisión de Sánchez.
La presión aumentó después de que 72.000 migrantes cruzaran de Marruecos a Ceuta entre el 30 y 31 de julio. La mayoría regresó, pero unos 5.000 permanecen en la ciudad. Durante la protesta en Madrid, Alberto Núñez Feijóo calificó lo ocurrido como una «ocupación». Sánchez atribuyó la llegada masiva a redes de tráfico y desinformación en internet, y rechazó las acusaciones de abandono. La crisis mantiene la tensión entre el Gobierno central, Ceuta y Marruecos, mientras la oposición exige medidas fronterizas y atención para los migrantes que siguen en el enclave español.



