Con la guerra de casi seis meses entre EE. UU. e Irán estancada, Trump anuncia una “guerra económica” sin precedentes para arrinconar a Teherán.

El canciller iraní, Abás Araqchi, responde que busca distraer de la crisis estadounidense y augura una nueva derrota. El conflicto, iniciado por ataques de Israel y EE. UU. el 28 de febrero, ha reducido sus hostilidades militares. El Tesoro ya amenazó con un aislamiento económico extremo.
Trump anunció en Truth Social la operación económica más aplastante y advirtió consecuencias a quien brinde salvavidas a Irán. Máxima presión. Irán no cede: bloquea el estrecho de Ormuz y su líder supremo, Mojtaba Jamenei, pide disuasión máxima y preparar ofensivas.
La economía sufre: inflación del 66% y dólar a 1,88 millones de riales. Jamenei insta a la “economía de resistencia”. La guerra se regionaliza: Irán ataca a aliados del Golfo y los hutíes a buques saudíes en el mar Rojo. EAU acusó a Irán de lanzar misiles y suspendió intercambios.



