A menos de cuatro meses de las elecciones seccionales del 29 de noviembre, partidos y movimientos políticos que históricamente han mantenido diferencias ideológicas decidieron formar alianzas para competir en los comicios.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) registra 468 alianzas, de las cuales 393 ya fueron validadas tras cumplir con los requisitos establecidos en la normativa electoral. Los acuerdos se han concretado en distintas provincias y reúnen a organizaciones de tendencias políticas diversas.
Entre las alianzas destacan acuerdos entre el Partido Social Cristiano (PSC) y CREO, así como coaliciones que involucran a Unidad Popular, Partido Socialista, SUMA y otras organizaciones. Estos pactos buscan fortalecer las candidaturas y garantizar la participación de las agrupaciones en los comicios.
Analistas consideran que varias de estas alianzas pueden resultar ideológicamente contradictorias, pero responden a una estrategia electoral para sumar votos, mantener presencia territorial y evitar que partidos y movimientos pierdan su inscripción.
Las organizaciones también enfrentan requisitos de paridad de género y participación de jóvenes, además de condiciones electorales que podrían poner en riesgo su permanencia si no alcanzan determinados porcentajes de votación o representación.
El resultado de estas coaliciones se conocerá después de las elecciones. Será entonces cuando se determine si los acuerdos lograron consolidarse como proyectos políticos conjuntos o si únicamente respondieron a una estrategia para enfrentar el proceso electoral.



