Cinturón de Fuego del Pacífico: la zona sísmica y volcánica que incluye a Ecuador y otros 40 países

El Cinturón de Fuego del Pacífico, también conocido como Anillo de Fuego, es una extensa zona que reúne a más de 40 países y se caracteriza por una intensa actividad sísmica y volcánica. En esta región se concentra aproximadamente el 90 % de los terremotos registrados en el mundo, además de encontrarse la mayor actividad volcánica del planeta.

La constante ocurrencia de sismos y erupciones está relacionada principalmente con la interacción de las placas tectónicas que rodean el océano Pacífico. Estas placas chocan, se desplazan o se introducen por debajo de otras placas continentales, generando una enorme liberación de energía que puede provocar sismos y terremotos.

Entre las placas involucradas se encuentran la placa del Pacífico, así como las placas de Filipinas, Juan de Fuca, Cocos y Nazca.

Estos son los países que forman parte del Cinturón de Fuego del Pacífico:
América:

Argentina
Chile
Bolivia
Perú
Ecuador
Colombia
Panamá
Costa Rica
Nicaragua
El Salvador
Honduras
Guatemala
México
Estados Unidos
Islas Aleutianas
Canadá

Asia y Oceanía:

Islas de Rusia
Japón
Taiwán
Filipinas
Indonesia
Malasia
Timor Oriental
Brunéi
Singapur
Papúa Nueva Guinea
Islas Salomón
Tonga
Samoa
Tuvalu
Nueva Zelanda

¿Qué provocó el terremoto en Colombia?
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia es considerado un sismo de subducción complejo, cuyo comportamiento deberá ser estudiado con mayor profundidad debido a los daños ocasionados pese a haberse producido a unos 100 kilómetros de profundidad.

Así lo explicó a EFE Raúl Pérez, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), quien señaló que el movimiento está relacionado con la zona de subducción existente entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.

El epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico colombiano. Por sus características tectónicas y geológicas, los especialistas lo clasifican como un terremoto en dirección.

Pérez explicó que este tipo de movimientos, especialmente cuando ocurren a esa profundidad, presentan características complejas que requieren un análisis detallado para comprender su origen y comportamiento.

¿Qué relación tiene con los terremotos de Venezuela?
El terremoto colombiano ocurrió pocas semanas después de los fuertes sismos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, aunque existen diferencias importantes entre ambos eventos.

Los dos fenómenos comparten un contexto tectónico relacionado con el límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. Según Pérez, al seguir hacia el oeste y hacia abajo la falla responsable del terremoto venezolano, se puede establecer una conexión con la zona donde ocurrieron los movimientos sísmicos de Colombia.

Sin embargo, existen dos diferencias principales. Los terremotos de Venezuela tuvieron una profundidad aproximada de 10 kilómetros, mientras que el de Colombia ocurrió a unos 100 kilómetros. Además, los epicentros de ambos eventos estuvieron separados por aproximadamente 1.000 kilómetros.

Aunque la profundidad y la distancia los diferencian, los especialistas identifican un contexto tectónico relacionado: en Venezuela interviene la placa del Caribe, mientras que en Colombia interactúan la placa de Nazca y la placa Sudamericana.

El llamado “efecto de sitio”
En algunas zonas de Colombia, el terremoto fue percibido durante un periodo más prolongado debido al denominado efecto de sitio.

Este fenómeno ocurre cuando las características geológicas y mecánicas del terreno amplifican tanto la frecuencia como la amplitud de las ondas sísmicas. Como consecuencia, también puede aumentar el impacto sobre las estructuras construidas en determinados tipos de suelo.

Los especialistas consideran especialmente llamativo que el terremoto haya provocado daños importantes pese a haberse originado a aproximadamente 100 kilómetros de profundidad, ya que resulta poco habitual que a esa profundidad se generen terremotos de este tipo.

¿Podrían registrarse nuevas réplicas?
Los expertos recomiendan mantener la vigilancia debido a la posibilidad de que continúen registrándose réplicas, especialmente porque todavía no habían transcurrido 24 horas desde el terremoto principal.

El sismólogo explicó que, debido a que los terremotos no pueden predecirse, el procedimiento consiste primero en detectar el evento y determinar qué falla o estructura tectónica lo originó. Posteriormente, se analiza cómo se desplazó esa falla y si el movimiento podría estimular otras estructuras cercanas.

Con esta información, los especialistas pueden estimar la posibilidad de nuevas réplicas, estudiar la propagación de las ondas sísmicas y determinar cómo el efecto de sitio puede influir en las diferentes localidades. Estos estudios también permiten mejorar los códigos de construcción sismorresistente.

En el caso colombiano, los expertos consideran que podrían producirse nuevas réplicas, aunque la gran profundidad del terremoto hace prever que sus efectos podrían ser diferentes a los observados tras los sismos de Venezuela.

También vigilan al volcán Puracé
Otro aspecto que mantiene atentos a los especialistas es el posible “efecto cascada”. El terremoto tuvo efectos en las cercanías del volcán Puracé, que actualmente mantiene una actividad considerada moderada.

Según los expertos, el volcán habría registrado cierta activación tras el movimiento sísmico, por lo que su comportamiento deberá mantenerse bajo vigilancia para determinar si existe alguna evolución relacionada con el terremoto.

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