
Al menos seis miembros de grupos armados murieron este domingo 9 de agosto de 2026 en las primeras acciones bélicas del nuevo gobierno colombiano, presidido por el ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien asumió el viernes con la promesa de mano de hierro. En zona rural del Meta, el ejército abatió a cuatro disidentes de las FARC liderados por Iván Mordisco, incluido alias Ruso o Alemán, cabecilla en el área.
En Antioquia, las Fuerzas Militares dieron muerte a dos integrantes del Clan del Golfo, el principal cartel del narcotráfico. De la Espriella aseguró que estas operaciones son «un mensaje claro y contundente para todos los bandidos. No hay lugar donde esconderse». El fin de semana hubo hostigamientos en 11 departamentos, combates en el Cauca sin víctimas y un ataque con drones a la alcaldía de Rioblanco (Tolima) sin heridos. El presidente, que sucedió a Gustavo Petro prometió suspender los diálogos de paz y redoblar las acciones militares con respaldo de Israel y Estados Unidos.



