
El atún barrilete, aleta amarilla y patudo en el Pacífico oriental presentan un estado biológico favorable, según el análisis del personal científico de la CIAT publicado en junio. Esta recuperación, gracias a medidas como el umbral individual por buque (IVT) para el patudo, que redujo la captura de juveniles, permite plantear una reducción gradual de la veda a la flota pesquera, aunque los científicos desaconsejan eliminarla por completo; advierten que una supresión inmediata generaría incertidumbre y obligaría a restricciones más severas.
La veda actual es de 64 días en 2026 (antes 72) y se discute disminuirla sin comprometer el rendimiento máximo sostenible. La Asociación de Atuneros del Ecuador (Atunec) aún no define postura oficial. Su director, Luigi Benincasa, señala que primero deben consensuar entre los gremios y analizar las recomendaciones del Comité Científico de la CIAT. La negociación se dará en la reunión plenaria de fines de agosto, donde se fijarán las medidas de ordenación para 2027- 2029. Benincasa coincide en que la reducción sea gradual:
“Necesitamos medir el impacto de cada disminución de días de cierre sobre el recurso”. Además de la veda, las medidas incluyen el IVT, el número de plantados y otras restricciones. Se aspira a una rebaja de entre 4 y 10 días; el límite técnico que plantean los científicos podría ser de 42 días. Manta, principal centro atunero, concentra el 90% de la flota y la mayor capacidad de procesamiento del país.



