La creciente violencia contra estudiantes en Manabí obligó a las autoridades a implementar custodia táctica en los planteles de mayor riesgo. La gobernadora anunció vigilancia policial permanente en 16 unidades educativas de Manta, Montecristi y Jaramijó, durante el ingreso y salida de clases, además de labores de inteligencia para frenar el reclutamiento de menores por parte del crimen organizado.

La medida responde a una escalada de crímenes: el 30 de junio de 2026, un alumno de 16 años fue asesinado frente a un colegio en Pedernales y otros tres resultaron heridos. En Manta, el 10 de junio, Maikel Jarel Mero Pachay (15 años) murió acribillado en los exteriores de la Unidad Educativa Manta; el 1 de junio, César Gabriel Mero Alarcón (18) fue asesinado mientras esperaba a su novia a la salida de clases. Según informes policiales, la mayoría de los adolescentes captados por organizaciones criminales tienen entre 12 y 17 años y provienen de zonas vulnerables.



