El Municipio de Quito, mediante un comunicado oficial, rechazó categóricamente las insinuaciones sobre el uso de sus cámaras con fines de espionaje. El alcalde Pabel Muñoz exigió pruebas y defendió que contratar expertos en seguridad no es irregular. Calificó de falsas y graves las afirmaciones.

El documento niega estructuras paralelas, salas espejo o accesos no autorizados. Subrayó que las cámaras están controladas por el ECU 911, del Gobierno Nacional. Muñoz dijo que es absurdo pensar que invertir para fortalecer a la Policía vaya contra la seguridad ciudadana. El ministro del Interior, John Reimberg, advirtió que en varios municipios hay sistemas y salas espejo que podrían usarse irregularmente.
En Quito, señaló que se instalarían nuevas cámaras con participación de exfuncionarios de la Senain, hoy en la administración municipal. Reimberg insistió en que esas salas espejo podrían obtener información sobre operativos antinarcóticos, decomisos de armas y otras acciones.



