
Un hombre de 40 años, identificado como Rojas Porras y con los alias “Pirulo” y “Cabro”, fue capturado tras una solicitud formal del Tribunal de Distrito Este de Texas, que lo acusa de conspirar para fabricar y distribuir cocaína en una red internacional.
Las autoridades de Costa Rica detuvieron este lunes a un hombre de apellidos Rojas Porras, conocido como “Pirulo” y “Cabro”, en el marco de un operativo desarrollado en Puerto Viejo de Limón, en respuesta a una solicitud de extradición emitida por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Texas. La detención se realizó luego de meses de coordinación entre la policía costarricense y agencias internacionales.
Rojas Porras, de 40 años, es requerido por la justicia estadounidense bajo cargos de conspiración para fabricar y distribuir cocaína. De acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, el costarricense habría integrado una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas, con operaciones en varios países de América Latina y con destino final en territorio norteamericano. Según la acusación formal presentada en el tribunal estadounidense, la red delictiva utilizaba una variedad de medios de transporte para movilizar grandes cargamentos de cocaína desde Ecuador y Colombia.
El itinerario de la droga incluía el paso por Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala y México, antes de ser introducida a los Estados Unidos. Para ello, los traficantes empleaban lanchas rápidas, embarcaciones semisumergibles, barcos pesqueros y de carga, aeronaves y camiones articulados. Las autoridades estadounidenses sostienen que Rojas Porras jugaba un rol operativo en la logística y coordinación de estos envíos, que habrían representado toneladas de cocaína traficadas a lo largo de varios años.
El caso contra el costarricense se sustenta en una orden de captura emitida en noviembre de 2025, donde se le señala como responsable de delitos federales relacionados con el tráfico de drogas. La captura de Rojas se produjo tras recibir la solicitud de extradición por parte de las autoridades estadounidenses. Según reportaron las autoridades costarricenses, la localización del sospechoso fue posible gracias a labores de inteligencia y seguimiento en la zona de Puerto Viejo de Limón, una localidad del Caribe costarricense conocida tanto por su turismo como por ser punto estratégico en las rutas del narcotráfico regional.
Durante el operativo, la policía costarricense contó con el apoyo de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) y de la Policía de Control de Drogas (PCD). Una vez aprehendido, el imputado fue trasladado a la capital para quedar a disposición del Tribunal Penal de San José. En las próximas horas, el Ministerio Público presentará la solicitud de detención provisional ante el tribunal, argumentando la gravedad de los delitos imputados y el riesgo de fuga, mientras se tramita el proceso formal de extradición. El procedimiento requiere que el país requirente, en este caso Estados Unidos, complete la documentación y formalidades legales dentro de los plazos establecidos por convenios bilaterales.
La detención de Rojas Porras ha sido destacada por las autoridades costarricenses como un avance en la cooperación judicial internacional en la lucha contra el narcotráfico. Fuentes del Ministerio de Seguridad Pública subrayaron que Costa Rica enfrenta desafíos constantes por su ubicación estratégica en la ruta de la droga entre Sudamérica y Norteamérica. Organizaciones especializadas en seguridad han advertido que los grupos dedicados al tráfico de drogas han sofisticado sus métodos de transporte y logística, empleando rutas tanto marítimas como terrestres.
El caso de Rojas Porras se suma a una serie de capturas relevantes realizadas en los últimos años, en las que han participado tanto fuerzas locales como organismos extranjeros. La solicitud de extradición presentada por el Tribunal de Distrito Este de Texas establece que, de ser concedida, el costarricense será juzgado en ese país bajo los cargos de conspiración para fabricar y distribuir cocaína, delitos que pueden acarrear penas de larga duración en el sistema judicial estadounidense.
Mientras tanto, el imputado permanecerá bajo custodia de las autoridades costarricenses hasta que se resuelva el procedimiento judicial. El proceso de extradición puede extenderse durante varios meses, dependiendo de la complejidad del caso y de los recursos legales que presente la defensa. El caso ha generado interés en la opinión pública local, dada la dimensión internacional de la investigación y el perfil del detenido, conocido en distintas regiones bajo sus alias.
El seguimiento a la audiencia en el Tribunal Penal de San José será clave para determinar los siguientes pasos en el proceso de entrega del sospechoso a las autoridades estadounidenses.



