
Las comunidades locales y las empresas deben prepararse ante el riesgo de que el retroceso de los glaciares por el cambio climático genere grandes tsunamis. En el verano de 2025, un deslizamiento de montaña en el sureste de Alaska provocó el segundo tsunami más alto jamás registrado, con una ola de 481 metros en el fiordo Tracy Arm, equivalente a un terremoto de magnitud 5,4.
Un estudio publicado en Science el 6 de mayo de 2026 advierte que estos eventos serán cada vez más comunes en regiones polares y subpolares. “Urge desarrollar mejor vigilancia”, señala Dan Shugar (Universidad de Calgary). El colapso ocurrió porque el deshielo eliminó el soporte estructural de la ladera. Aunque nadie murió (ocurrió de madrugada), la zona es muy transitada por cruceros y kayaks. Los científicos reconstruyeron el suceso con datos satelitales, sísmicos y testimonios. Detectaron señales de inestabilidad previa y un prolongado “zumbido” del fiordo (seiche), herramientas útiles para futuras alertas.



