
Un solo crucero inyecta entre 180.000y180.000y 220.000 a la economía de Manta en menos de un día, según Ronald Zambrano, director de Turismo del Municipio. Este movimiento beneficia a restaurantes, taxistas, artesanos y hoteles, entre otros. El gasto promedio por turista alcanza los 200 diarios, y con una temporada de 20 cruceros al año, el sector deja unos 4,4 millones anuales a la ciudad. Manta se consolida como parada estratégica gracias a su puerto de aguas profundas (entre 14 y 20 metros), que permite el ingreso de grandes embarcaciones incluso en marea baja. En la temporada 2023-2024 llegaron 24 cruceros y más de 25.300 visitantes; en 2024-2025 fueron 19 con 20.900 turistas.
Para la próxima temporada (desde octubre de 2026), ya hay fechas confirmadas de líneas como Crown Princess, Viking Octantis y Queen Anne. El astillero artesanal de la playa Tarqui sorprende a los extranjeros: “Ninguna ciudad del mundo puede decir que tiene algo así en la playa”, destaca Zambrano. Los visitantes también recorren el malecón, el megaparque, el mercado gastronómico de Tarqui (con productos frescos y platos manabitas) y el Museo Cancebí. Muchos optan por excursiones a Montecristi, famoso por el sombrero de paja toquilla. Actualmente, Manta funciona como escala técnica, pero autoridades portuarias buscan convertirla en destino de permanencia. Entre las propuestas están fortalecer la hotelería y crear una conexión turística con Galápagos para alargar la estadía de los visitantes. “La ciudad se ha acoplado bien y sigue mejorando su oferta”, afirma Roberto Salazar, presidente del Terminal Portuario de Manta.



