
El oficialismo llegó al Legislativo con un asambleísta menos que la Revolución Ciudadana. Ambas sumaron 133 de 151 curules. Pero al designar presidente se vio la realidad: Niels Olsen obtuvo 80 votos. Pachakutik se dividió: seis de sus nueve legisladores apoyaron al Gobierno y lograron la segunda vicepresidencia.
También se sumaron Mónica Salazar (distanciada del correísmo) y Samuel Celleri (exsocialcristiano), dando al oficialismo mayoría casi unánime en el CAL. Con los días, el Gobierno sumó aliados: David Arias y Sergio Peña (expulsados de RC) votaron con ADN; Jhajaira Urresta dejó RC por insultos de Luisa González; la última fue Ani Muñoz. Así, la bancada oficialista mantiene entre 78 y 80 votos fijos. Pero para decisiones que requieren 101 (como el juicio a Solanda Goyes o la destitución del correísta Juan Andrés González por supuestos diezmos), necesita a RC y no logra sus objetivos.



