
El toque de queda obliga a restaurantes y locales turísticos a modificar su funcionamiento para evitar mayores pérdidas.
En Manabí, el toque de queda empieza a sentirse en la economía nocturna. Restaurantes, zonas de entretenimiento y servicios de delivery han reducido su actividad en una provincia turística donde gran parte del movimiento comercial depende de las noches. En ciudades como Portoviejo y Manta, negocios y trabajadores han tenido que ajustar horarios, adelantar promociones y acelerar entregas para intentar sostener las ventas antes de que las calles queden vacías.
En la capital de la provincia, donde existen 262 establecimientos de alimentos y bebidas, la avenida Manabí suele concentrar buena parte del movimiento gastronómico y nocturno de la ciudad. Sin embargo, esta vez el flujo de clientes cayó notablemente. Ante la reducción de consumidores, varios negocios modificaron sus horarios de atención. En el rooftop del Hotel Oro Verde, por ejemplo, adelantaron promociones y actividades para atraer público durante la tarde.
“Normalmente abríamos a partir de las 6 de la tarde, ahora abrimos desde las 3 y la música en vivo la tenemos de 7 a 9 de la noche”, explicó Katty Alcívar. El impacto también alcanza a los servicios de delivery. En la Avenida del Periodista, motociclistas aceleran las entregas para completar sus recorridos antes del inicio de las restricciones. “Estamos trabajando máximo hasta las 10 de la noche”, comentó Lucía Saltos. En Manta, el panorama ha sido similar. Aunque el domingo hubo mayor concurrencia durante el día por los festejos del Día de la Madre, el cierre más temprano en las noches limitó las ventas de restaurantes y locales de entretenimiento.
Mientras tanto, en Puerto López, operadores turísticos esperan que la baja concurrencia registrada en estos primeros días del mes pueda recuperarse durante el feriado del 24 de Mayo, cuando ya haya concluido el toque de queda. De hecho, varios negocios ya preparan paquetes promocionales y ofertas de alojamiento para ese asueto, con la expectativa de reactivar la economía local.
Hasta ahora, no existe un balance económico oficial sobre las pérdidas que deja el toque de queda en los negocios cuya actividad depende principalmente del movimiento nocturno.



