En lo que resta del mes, el Gobierno debe trabajar a contrarreloj para resolver dos problemas que impactarán directamente la economía de los ciudadanos.

El primero: subir la tarifa del transporte interprovincial para eliminar la compensación que el gremio recibirá solo un mes más. Según la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Interprovincial (Fenacotip), la solución llegará cuando la Agencia Nacional de Tránsito y el Ministerio de Transporte concluyan el estudio técnico que definirá los nuevos valores del pasaje. “El compromiso es que en 60 días estarán listos los estudios”, afirmó Miguel Bonilla, presidente del gremio. En cambio, Hermel Jarro, de la Unión de Transporte Interprovincial de Azuay, lo ve “casi imposible”, pues deben analizarse todos los parámetros de la nueva canasta y el aumento casi mensual del combustible. Además, Jarro señaló que el Gobierno mantiene deudas: “La compensación tiene que durar hasta que salga el nuevo cuadro tarifario y se cancele el 30 % de compañeros que no han cobrado la compensación en lo que va del año”.
El segundo problema: el sector empresarial y los transportistas de vehículos pesados (clave en la cadena productiva) deben renegociar sus contratos por el alza del diésel. Según la industria, estos acuerdos se resolverán en las próximas semanas. “Los costos de transporte y producción en la cadena logística han aumentado entre 15 y 20 %, netamente en el transporte. Muchas industrias estamos absorbiendo esos incrementos. Mantenemos mesura al menos para la próxima semana, según cómo avancen los diálogos”, explicó Jorge Valenzuela, presidente de la Cámara de Industria de Tungurahua.



