
El feriado nacional por el Día del Trabajo ha mostrado una faceta moderada pero activa en Manta. A diferencia de las aglomeraciones masivas de temporadas anteriores, este feriado del 1 de mayo se ha caracterizado por una actividad turística constante, en la que los visitantes han optado por estancias cortas. Desde las primeras horas del asueto, sectores como la playa de Tarqui recibieron a familias y grupos de amigos que aprovecharon las condiciones climáticas favorables. Sin embargo, la tendencia principal entre los bañistas no es la pernoctación prolongada, sino las jornadas breves. El comportamiento de los viajeros refleja una realidad nacional: la planificación ajustada al calendario escolar y la proximidad del inicio de clases en la región Costa.
Testimonios de visitantes como Víctor Párraga, quien viajó desde la provincia de Los Ríos, confirman esta dinámica. “Vinimos para que los niños disfruten un momento del mar, pero solo por dos días; debemos regresar pronto para terminar de preparar los útiles y uniformes”, señaló. En la misma línea, Luis Alcívar, proveniente de Guayas, indicó que su retorno está previsto para este sábado al mediodía, calificando este viaje como una “pausa temporal” más que como vacaciones extensas. Pese a que las playas no lucieron saturadas, el sector gastronómico reportó cifras positivas.En Playita Mía, los restaurantes registran una alta demanda durante el horario de almuerzo.Este flujo económico se vio potenciado por la celebración del Festival Mundial del Atún, evento que se convirtió en el eje central de la oferta cultural y culinaria del fin de semana.



