TCE: FALLO DEFINITIVO
La cancelación del partido Unidad Popular y el movimiento Construye, en pleno período electoral, se convierte en otro de los puntos en contra del Consejo Nacional Electoral (CNE). El Pleno del CNE, liderado por Diana Atamaint, insistió en cuatro ocasiones para conseguir los votos para abrir el proceso de cancelación. Debió llegar la consejera suplente Cristina Kronfle, cercana al Partido Social Cristiano, para iniciar el proceso. El fin de ambos partidos se consumó por votación, incluido el voto de la presidenta Atamaint. De nada sirvió que Unidad Popular, antes el MPD, fuera su aliado legislativo cuando fue asambleísta, en 2009, o que haya respaldado su llegada al CNE en 2018. Pero más allá de la supuesta traición que señalan desde esa tendencia, sus militantes denuncian que es una ilegalidad. Existe la sospecha de que el CNE actúa bajo designios de la Función Ejecutiva, rompiendo la independencia de funciones. Estas dos agrupaciones se suman a la Revolución Ciudadana que está suspendida y los seguidores de las tres no podrán participar por esas tiendas políticas para las próximas elecciones. Ya desde fuera del Ecuador alertan de un cambio hacia una autocracia. Callar a las voces políticas, de la sociedad civil y de los medios de comunicación es una característica. Por ello, se necesita de un tercero independiente. El Tribunal Contencioso Electoral todavía puede decidir sobre esta cuestionada decisión.



