Lobos marinos, tortugas gigantes y aguas cristalinas definen a las Islas Galápagos, el archipiélago volcánico de Ecuador ubicado a 972 km de la costa. Sin embargo, este frágil ecosistema enfrenta una amenaza creciente: el narcotráfico.

Las cifras son alarmantes. En 2023 se decomisaron 3,43 kg de droga en las islas; en 2024, la cifra saltó a 1,3 toneladas; y en 2025 alcanzó 1,2 toneladas. Un informe militar revela que Galápagos es usado como punto de recarga de combustible para rutas hacia Centro y Norteamérica.
¿Por qué el aumento? Para la criminóloga Daniela Valarezo, refleja un mayor control y patrullaje. La especialista Johana Espín advierte que también podría indicar un incremento del tránsito de droga, desplazado del Caribe al Pacífico. Expertos como Jean Paúl Pinto destacan la cooperación internacional con EE.UU. como clave para las incautaciones.
Desde la pandemia, Galápagos combina tráfico de combustible y drogas. El reto es fortalecer el dominio marítimo sin descuidar su frágil biodiversidad.



