
En el sector Huasipamba, cantón Pucará, provincia de Azuay, se hizo una operación contra la minería ilegal y reforzar el control territorial en una zona afectada por extracciones ilícitas.
En una operación militar detuvieron a seis personas vinculadas al delito de minería ilegal en la provincia de Azuay. Las Fuerzas Armadas del Ecuador, a través del Ejército, ejecutaron operaciones militares de reconocimiento en el sector Huasipamba, cantón Pucará, provincia de Azuay, el lunes 20 de abril de 2026. El objetivo principal fue combatir actividades ilícitas relacionadas con la minería ilegal, en coordinación con entidades como la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM).
En el desarrollo del operativo, personal militar localizó y destruyó campamentos y bocaminas clandestinas utilizadas para la extracción irregular de oro. Como resultado, se aprehendieron seis ciudadanos vinculados presuntamente a estas actividades, según información oficial difundida por las autoridades. Las intervenciones se enmarcan en la estrategia estatal de «Ofensiva Total» contra economías ilícitas que operan en zonas remotas de la provincia andina.
Las operaciones incluyeron reconocimientos en terreno de alta complejidad topográfica, con el propósito de identificar infraestructuras improvisadas empleadas en procesos de minería sin autorización. Las Fuerzas Armadas destacaron que estas acciones evitan la expansión de prácticas que generan daños ambientales significativos, como la contaminación de fuentes hídricas y la deforestación en páramos y áreas sensibles. La provincia de Azuay ha sido históricamente un foco de actividad minera, tanto legal como ilegal.
En los últimos años, cantones como Pucará, Camilo Ponce Enríquez y Sígsig han registrado intervenciones frecuentes por parte del Ejército y la Policía Nacional, destinadas a desmantelar campamentos, maquinaria y bocaminas asociadas a la extracción ilícita. En octubre y noviembre de 2025, por ejemplo, operativos en Pucará permitieron destruir más de 12 hectáreas de infraestructuras ilegales mediante acciones aéreas y terrestres que involucraron a alrededor de 1.500 efectivos.
En enero de 2026, en Sígsig, se desmantelaron 26 campamentos de minería ilegal con el despliegue de más de 1.000 militares, generando una afectación económica considerable a las estructuras delictivas. Las operaciones militares en Huasipamba forman parte de un esfuerzo más amplio del Bloque de Seguridad para golpear las economías ilícitas vinculadas no solo a la extracción de oro, sino también a delitos conexos como el contrabando de explosivos, extorsión y posible microtráfico.
Las autoridades han enfatizado que la minería ilegal genera graves afectaciones ambientales, incluyendo la contaminación de ríos y la pérdida de cobertura vegetal en zonas de páramo, que son vitales para el abastecimiento hídrico de poblaciones en Azuay y provincias aledañas.
Datos de reportes oficiales indican que, en operativos recientes en Azuay, se han inutilizado excavadoras, motobombas, campamentos y accesos a minas clandestinas, con afectaciones económicas que en algunos casos superan los cientos de miles de dólares.



