
Habitantes y transeúntes exigen intervención urgente ante el mal estado de las vías, que se agrava con las lluvias y la falta de mantenimiento. Manta sigue sumando reclamos por el mal estado de sus calles. Esta vez, los afectados son quienes transitan a diario por la calle 6 y el tramo principal de la avenida La Cultura, donde los baches y las imperfecciones del asfalto se han convertido en un dolor de cabeza para conductores, pasajeros y peatones. “A simple vista presenta imperfecciones, provocando molestias en el transporte diario. Están muy feas, hay muchos huecos, es complicado”, señaló una ciudadana que a diario se moviliza en bus por el sector. Incluso en la parada de transporte público, la situación es riesgosa: “los carros al frenar, el viento, el taxi de atrás, el tránsito… uno se puede caer por lo mucho que hay daño en la calle”, agregó. La falta de mantenimiento y el impacto de las lluvias son, según los vecinos, las principales causas del deterioro. “Está muy complicado que las calles no tengan buen estado, tanto por el invierno, y parte porque no le han dado mantenimiento, o no le han hecho los arreglos respectivos que se debería hacer en todas las calles de Monterrey —si sería posible decirlo así”, expresó la afectada, en referencia a la necesidad de una intervención integral en la ciudad. PELIGRO EN LA VÍA El malestar no solo afecta a quienes viajan sentados. Quienes llevan compras o caminan con niños también sufren las consecuencias. “Claro, voy con mis compritas, pues tengo que subir al bus, y el bus va moviéndose, moviéndose, y todo es un golpe, y uno se estropea”, relató la mujer, visiblemente cansada de los tropiezos diarios. En medio de la indignación, también hubo un llamado desde la fe y la urgencia: “Primeramente le doy gracias a Dios, porque yo vine en pie caminando, y le pido a Dios que en el nombre de Jesús, que Dios ponga el sentir, que vea verdaderamente lo que estamos pasando, viviendo aquí”. EXIGEN RESPUESTAS La ciudadana fue contundente al señalar la ausencia de respuestas: “Prácticamente estamos, se dice emocionados, porque no tenemos una autoridad que nos ayude, por ejemplo, para movilizar las calles”. Y puso un ejemplo cotidiano: “Cuando llueve, uno viene y se mete los pies en el agua, y no puede andar bien”. “Y esto es una pequeña parte de la realidad que vive Manta, y así como muchas calles piden intervención urgente, aquí no es la excepción”, concluyó la afectada, mientras el tránsito seguía sorteando huecos en una de las avenidas más transitadas de la ciudad.



