
Miles de tambores y bombos rompieron el silencio en la tradicional Rompida de la Hora de Calanda (Teruel) este Viernes Santo, mientras miles de personas se sumergían en el fervor de la ‘Madrugá’ andaluza y recorrían el Viacrucis. La Semana Santa en España, de honda tradición católica, atrae cada vez a más fieles y curiosos, también ateos, que admiran la espectacularidad de sus procesiones. En Calanda, el actor Antonio Resines dio el primer golpe de bombo, siguiendo la estela de Carlos Saura o Luis Buñuel.
En Cuenca, más de 8.000 personas participaron en el 410 aniversario del ‘Camino del Calvario’, con las Turbas al alba. Mientras, en Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa presidió la liturgia en el Santo Sepulcro, tras superar restricciones israelíes. El papa León XIV conversó con el presidente de Israel, Isaac Herzog, defendiendo el diálogo para una paz justa y la protección de civiles, cinco días después de que la policía israelí impidiera el Domingo de Ramos al cardenal.



