
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, compartió un video en sus redes sociales que contrasta el antes y el después de las calles de San Salvador, mostrando una transformación asombrosa. “Cuadra por cuadra, tardará un poco, pero quedará hermoso”, afirma. Las imágenes, muy bien recibidas en internet, reflejan el profundo cambio que vive el país bajo su mandato. Desde que Bukele asumió el poder, los homicidios se desplomaron: de 2.398 en 2019 a solo 114 en 2024.
La tasa actual es de 1,9 por cada 100.000 habitantes, un mínimo histórico. En 2022, declaró el estado de excepción, que cumple cuatro años entre el respaldo por esa reducción “histórica” y denuncias de violaciones a derechos humanos y muertes en cárceles. La medida, aprobada por la Asamblea dominada por Nuevas Ideas, surgió tras un fin de semana con más de 80 asesinatos, resultado de la ruptura de un pacto entre el Gobierno y las pandillas, según investigaciones locales. Bukele ha realizado más de 85.000 arrestos, aunque el país ya venía reduciendo homicidios desde 2016.



