
Ecuador suscribió el pasado 13 de marzo el Acuerdo Comercial Recíproco (ART) con Estados Unidos. Entre sus compromisos, se incluye la eliminación de restricciones de importación y requisitos de licencias para productos remanufacturados y reacondicionados provenientes de ese país, abriendo un canal para que bienes industriales revisados lleguen al mercado local con precios más bajos que los nuevos. El ministro de Producción y Comercio Exterior, Luis Alberto Jaramillo, precisó que lo acordado “se refiere a bienes industriales revisados, reparados, con cambio de todas sus partes, lubricantes y pintura en mal estado o con desgaste, con prueba de funcionamiento y de acuerdo a norma a detalle a emitir. No se refiere a ropa usada o vehículos usados”. Bajo estándares internacionales de calidad, la normativa habilita el ingreso de equipos tecnológicos (computadoras, celulares, dispositivos industriales); maquinaria y componentes (motores, generadores, bienes de capital); equipamiento médico; maquinaria agrícola de precisión y equipo caminero –este último con un máximo de 15 años de antigüedad–. El acuerdo mantiene restricciones claras: siguen prohibidos la ropa usada, los vehículos usados convencionales y los repuestos usados (accesorios y partes de autos y motos). Para dimensionar el impacto en los hogares, EXPRESO comparó una laptop Lenovo Legion 5 (RTX 5060, 16 GB RAM, 1 TB SSD) que en casas de electrodomésticos en Guayaquil cuesta entre $1.800 y $2.000, mientras que su versión remanufacturada en Amazon ronda entre $1.000 y $1.500: un ahorro potencial de hasta el 45 %. Este diferencial responde a los márgenes de importación, aranceles y costos de distribución que encarecen los productos nuevos, y con la eliminación de barreras podría trasladarse parcialmente al consumidor.



