
Desde el 2 de abril de 2026, viajeros de nuevas naciones deberán pagar hasta USD 15.000 como garantía para ingresar a Estados Unidos, en una medida que busca evitar la permanencia ilegal.
El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó este 18 de marzo de 2026 la ampliación de la política conocida como ‘Visa Bond’, que obliga a ciertos viajeros a pagar una fianza antes de ingresar al país. Con la incorporación de 12 nuevas naciones, la medida alcanzará a un total de 50 países a partir del 2 de abril. La disposición establece que ciudadanos con visa de turista o de negocios deberán cancelar un monto que oscila entre USD 5.000 y USD 15.000 como garantía de retorno.
Este valor será reembolsado siempre que el visitante cumpla con los términos de su visa de no inmigrante y abandone el país dentro del tiempo autorizado. En esta nueva fase, los países incluidos son Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Nicaragua, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez. Según explicó el Departamento de Estado, el objetivo de esta política es disuadir a los extranjeros de permanecer en territorio estadounidense más allá del periodo permitido por sus visados.
“El Departamento de Estado vela por la seguridad de las fronteras de Estados Unidos y evita las estancias ilegales tras la expiración de los visados”, señaló la entidad en un comunicado. La medida, vigente desde 2025, también responde a los costos asociados a la deportación de migrantes en situación irregular. De acuerdo con cifras oficiales, expulsar a un extranjero indocumentado representa un gasto promedio superior a los USD 18.000 para los contribuyentes estadounidenses.
Las autoridades no han precisado si en el futuro se sumarán más países a esta política, que continúa generando debate en torno a su impacto en la movilidad internacional.



