
Estados Unidos confirmó el bombardeo de plataformas de misiles iraníes cerca del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. La acción militar ocurre mientras Irán promete vengar la muerte de su jefe de seguridad, Ali Larijani, en un ataque israelí. En Israel, una oleada de misiles iraníes dejó dos muertos cerca de Tel Aviv, mientras las defensas aéreas evitan una tragedia mayor. El ejército israelí juró localizar al nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien permanece oculto. El conflicto ya ha causado más de 1.000 muertos y millones de desplazados en Medio Oriente, especialmente en Líbano, donde 912 personas han fallecido desde que Hezbolá se unió a la guerra. Turquía advirtió sobre una crisis de refugiados «permanente» si la violencia se extiende. El funeral de Larijani, considerado la «mano derecha» del liderazgo iraní, se celebra este miércoles en Teherán.



