
El Reglamento de Retornos de la UE, que permitirá crear centros para migrantes en terceros países y agilizar deportaciones, superó este lunes su primer trámite en la Eurocámara. La iniciativa, aprobada en la comisión de Libertades Civiles con el respaldo de los grupos conservadores (PPE, ECR, PfE y ESN), busca simplificar los retornos e imponer sanciones a quienes incumplan. Actualmente, solo el 25% de las órdenes de expulsión se ejecutan. El PPE defendió la alianza con la ultraderecha para lograr mayoría, alegando que «hay que dejar de ser pasivos ante la migración irregular». VOX celebró el «primer paso para las deportaciones que Europa necesita». En cambio, socialdemócratas y Verdes criticaron la norma por «reducir drásticamente derechos» y promover una «ideología racista». Los Verdes alertaron sobre centros para familias con menores y prohibiciones de entrada de por vida.



