
EE. UU. hizo oficial este jueves su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras un aviso formal basado en una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 20 de enero de 2025. La decisión reactiva el proceso iniciado en su primer mandato, criticando la gestión de la pandemia de COVID-19 y el rol de la OMS en otras crisis sanitarias. El gobierno estadounidense argumenta deficiencias en la organización, incluyendo su falta de independencia frente a la influencia política de otros estados, en alusión directa a China. Un funcionario del Departamento de Salud subrayó:
«Les pagábamos, confiábamos en ellos y nos fallaron». Aseguró, no obstante, que el país mantendrá la cooperación bilateral con ministerios de salud a nivel global. Respecto a las cuotas pendientes, estimadas entre 260 y 280 millones de dólares para 2024-2025, otro funcionario indicó que la resolución de 1948 que permitió la adhesión de EE. UU. no exige pagos previos a la retirada efectiva. La administración Trump ha insistido en que no tiene intención de abonarlas.



