
Corea del Sur implementa su pionera Ley Básica de IA, el primer marco regulatorio integral para esta tecnología.
Corea del Sur anunció la entrada en vigor este jueves 22 de enero de 2026, de la Ley Básica sobre el Desarrollo de Inteligencia Artificial o Ley Básica de IA, que busca regular los sistemas de IA para garantizar la seguridad de los ciudadanos y evitar un uso indebido, siendo el primer país en aplicar un marco regulatorio para esta tecnología.
La Ley Básica de Inteligencia Artificial de Corea del Sur establece un conjunto de normas dirigidas a desarrolladores y empresas que trabajan con IA. Su objetivo es doble: impulsar la innovación y el crecimiento del sector, y al mismo tiempo proteger a los usuarios, evitando problemas como la desinformación. Es la primera vez que una legislación sobre inteligencia artificial se aplica de forma integral, ya que crea un marco general para la adopción de políticas y directrices gubernamentales en este ámbito.
Así lo ha informado el Ministerio de Ciencia y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de Corea del Sur, según recogió la agencia de noticias Yonhap. La nueva ley define un marco jurídico para reforzar la supervisión y la gobernanza de las políticas nacionales de IA. Para ello, clasifica los modelos de inteligencia artificial según su nivel de riesgo. Aquellos que pueden afectar directamente a la vida, los derechos o la seguridad de las personas son considerados IA de alto riesgo. En esta categoría se incluyen, por ejemplo, los sistemas utilizados en la selección de personal, la evaluación de solicitudes de préstamos o el asesoramiento médico. Las empresas que utilicen este tipo de modelos deberán informar claramente a los usuarios cuando interactúen con ellos. Entre las obligaciones destaca la necesidad de identificar el contenido generado por IA, por ejemplo, mediante marcas de agua, con el fin de evitar confusiones y reducir riesgos asociados a información falsa.
Además de las restricciones, la ley también contempla medidas para fomentar el desarrollo de la industria de la IA. Incluye incentivos para la investigación y el desarrollo, la creación de datos de entrenamiento, la promoción de su adopción, la formación de especialistas. La norma también establece que las empresas globales de IA que operen en Corea del Sur y cumplan ciertos requisitos deberán designar un representante local para garantizar el cumplimiento de la ley. Por ello, la ley afecta a empresas como OpenAI y Google.
Aunque la Ley Básica de IA ya ha entrado en vigor, el Gobierno surcoreano ha concedido un periodo de adaptación de un año. Durante este tiempo no se realizarán investigaciones ni se impondrán sanciones económicas, con el objetivo de facilitar el cumplimiento por parte de empresas y organismos. Una vez finalizado este plazo, las compañías que incumplan la normativa podrán enfrentarse a multas de hasta 30 millones de wones, algo más de USD 20 mil.
Además, se ha creado una mesa de apoyo para asesorar a las empresas en el cumplimiento de la ley.



