
El Museo Americano de Historia Natural de Nueva York (AMNH, por sus siglas en inglés) develó este lunes un código QR sobre la Cultura Manteña, que permitirá a los visitantes acceder a extensa información de esta civilización, considerada entre las más trascendentes del Ecuador y Sudamérica.
El acto contó con la presencia de la alcaldesa de Manta, Ing. Marciana Valdivieso, quien en su intervención hizo énfasis sobre la relevancia histórica del evento.
“La historia no se guarda, se la comparte, se la honra”, dijo la alcaldesa, Marciana Valdivieso, durante el acto inaugural del acceso digital a la Cultura Manteña.
En nombre del museo intervino el doctor John Bunce, curador de la división deAntropología. Al relievar la asociación entre el AMNH y el Comité Cívico de la Memoria Histórica de Manta (CCMHM), Bunce reconoció que esta cooperación condujo a obtener un importante contexto histórico sobre la Cultura Manteña y su pieza más representativa, la Silla y su conexión duradera con el pueblo de Manta.
“Reconocemos las valiosas contribuciones de la comunidad ecuatoriana en Nueva York y nos enorgullece mostrar su rico patrimonio cultural aquí en el Museo”, dijo Bunce al inaugurar el evento.
Acto de responsabilidad cultural
El cónsul general de Ecuador en Nueva York, embajador José Sandoval, expresó que la manteña, es una de las civilizaciones precolombinas más notables y representa un pilar fundamental en la historia e identidad de la región costera.
“Recordar hoy a la Cultura Manteña no es solo un acto de memoria, sino de responsabilidad cultural”, remarcó el embajador y añadió.

Ampliación de la exhibición
“Este es el primer paso hacia un objetivo mucho más ambicioso a mediano plazo que es la ampliación de la exhibición de la Cultura Manteña. El AMNH está trabajando y vamos a continuar apoyando esta alianza de cooperación”, dijo el periodista David Ramírez, uno de los promotores del evento.
Por segundo año consecutivo el museo abrió sus instalaciones para resaltar la ancestralidad ecuatoriana, lo cual marca un hito dentro la visión de interactuar con las comunidades residentes en Nueva York, que tiene nexos con las culturas que se exhiben en el AMNH, recordó Ramírez.
Sobre los pasos de Marshall Saville
En el ensayo “Cultura Manteña: 1.000 años de historia”, el gestor cultural Vladimir Zambrano, hizo una revisión cronológica del esplendor e incidencia de esta civilización que se distinguió por su legado de intercambio comercial marítimo y su notable desarrollo social.
Por su parte el historiador Joselías Sánchez, se remontó al 22 de septiembre de 1907 en que The New York Times publicó el artículo “Una civilización desconocida encontrada en los trópicos”, en el que el arqueólogo, Marshall Saville, describe su descubrimiento y destaca a la silla de piedra “como una pieza asombrosa. Única entre los pueblos precolombinos”.
“Aquí está hoy, 22 de septiembre de 2025 —refiriéndose a la silla que se exhibe en Nueva York — 118 años después, ya no es el New York Times, es el Museo Americano de Historia Natural. Ya no está el arqueólogo en Manabí, estamos los manabitas junto al descubrimiento del arqueólogo”, matizó Sánchez.
Llamado a continuar investigación en el cerro Jaboncillo
El ex subsecretario de Educación, abogado Trajano Andrade, a nombre de la sociedad civil elogió la misión del Museo Americano de Historia Natural.
“Los ecuatorianos que somos testigos hoy de este grandioso reconocimiento internacional de nuestra ancestralidad, le debemos una inmensa gratitud al museo y a sus directivos”.
Este inédito acto de celebración de la Cultura Manteña, sostuvo Andrade, es un reconocimiento a su legado como organización colectiva social que ha quedado impregnado con fuerza milenaria en la madre tierra, donde emerge ahora la ciudad puerto de Manta.
El ex subsecretario dijo que además, era oportunidad irrepetible para despertar la conciencia de la colectividad sobre su patrimonio cultural. Andrade planteó que el museo continúe con la investigación del arqueólogo Marshall Saville, quien afirmara en sus libros que existen restos similares a Machu Picchu, bajo el cerro Jaboncillo.
“Esto sería un suceso mundial si los investigadores del American Museum of Natural History, lograran confirmar efectivamente este descubrimiento”, concluyó Andrade.




