La Cultura Manteña tiene Vida

Mil años habría durado la civilización que ha generado la mayor polémica entre historiadores y arqueólogos. Se trata de la cultura Manteña que aparece en el periodo de integración, entre el año 500 AC y el año 1526, en que se verifica el primer contacto entre los navegantes costeños y las embarcaciones de Francisco Pizarro, en las aguas de la mar del Sur. Tanto Marshal Saville, el descubridor de esta cultura, como otros investigadores, coinciden en que se trata de una cultura organizada a lo largo del perfil costanero de Manabí. Bartolomé Ruiz, citado por Joselias Sánchez, (Ciberalfaro. 2004) fue el primer español en desembarcar en estas tierras en 1526. Dato confirmado, ya que, Pizarro había iniciado la conquista del Perú escudriñando la costa al sur del cabo Pasado. Ruiz era su timonel. Siete años tardó el recio aventurero español en tomar el control del Tahuantinsuyo hasta el 28 de agosto de 1533 que culmina con la muerte de Atahualpa en Cajamarca. (Datos de Benjamin Carrión, en “Atahualpa”). 40 años antes, el abuelo de Atahualpa, Tupac Yupanqui, hijo de Pachacutic, y padre de Huayna Cápac, estuvo en Manta. Corría el año de 1470, algunos años antes del descubrimiento de América.

El príncipe Tupac Yupanqui, buscaba una ruta hacia las islas polinesas. Se cree que en Manta hizo construir doscientas balsas en las cuales habría iniciado la hazaña que lo llevó a las islas Auachumbi y Ninachumbi, (Vanuatu en Polinesia. ) de donde regresó victorioso y fue recibido por su gente como un héroe épico al estilo de la Iliada. El hijo de Tupac Yupanqui, Huayna Capac, entró a la ensenada de Manta para ejercer la extensión del imperio. Cuando los primeros exploradores españoles fueron detectados en la playa, Huayna Capac estaba en Tomebamba. (Cuenca). Se cree que desde allí dispuso la división del Tahuantinsuyo entre los príncipes Atahualpa y Huascar. Al llegar Pizarro encontró en su favor, la guerra desatada entre los hijos de Huayna Cápac. Los viajes de Thor Heredahl, en 1947 y Vital Alzar, 197O y 1973, confirman que el viaje existió. Los nativos del sur del mundo le llamaron Kon Tiki al pequeño dios visitante. Queda clara la alianza estratégica entre el Inca y los manteños que prodigaron alivio al sueño de Tupac Yupanqui de conquistar el océano. Recién en 1513, Balboa descubre el Pacífico. Pero el reino inca lo había poseído desde tiempos remotos. Libertad Regalado es la más meticulosa de las investigadoras modernas. Ella trata de descifrar el acertijo y desmitificar el mito. Ella cree igual que Fernando Jurado que el viaje existió y que el rey inca estuvo en la isla Puna y luego en Salango. Eran tierras de los caciques manteños. Para esta investigadora la cosa es así:

“La balsa Manteña, como la describe Holm (Olaf Holm), era una versión grande de las balsillas de los pescadores, con mayor número de troncos y más largos, estructura de cubierta, cabina, cocina, palos y velamen, gran capacidad de carga y tripulación de hombres con sus mujeres e hijos -eran busques de cabotaje- de tráfico comercial a lo largo de la costa, desde Perú hasta Mesoamérica. Eran sencillamente los busques de estos grandes navegantes. La histórica relación de Sámano ( 1985:170) de esta aldea, se hizo famosa, y fue escrita también por Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdez, en base a la entrevista que hiciera en Panamá, allá por 1527, a Bartolomé Ruiz, quien capturó una de esas balsas y que coincide con otros relatos de la época, de Miguel Estete, de la descripción de Girolamo Benzoni, quien además aportó con dibujos”. Hasta aquí la cita de Libertad Regalado en su obra: “Indigenismo e Identidad en Manabí”. También Genny Estrada Ruiz, la aclamada historiadora guayaquileña, en su obra “Historia Marítima del Ecuador”, en la página 40, del tomo 2, recupera la descripción del navegante italiano Girolamo Benzoni, que llegó al Ecuador en 1547 y permaneció hasta 1550. Vladimir Zambrano ha elaborado una cita de algunos exploradores y arqueólogos que estudiaron la cultura Manteña y la huancavilca como Max Uhle, Emilio Estrada, Francisco Huerta Rendón, Presley Norton, Collin Mc Ewan y María Isabel Silva.

Hace poco fui testigo de las expresiones desventuradas del extraordinario investigador que es Benjamín Rosales Orejuela. De él hablaremos después de leer su obra. El hombre insinuó que la cultura Manteña es una derivación de la cultura huancavilca. Trajano Andrade le replicó. Son percepciones que deben ser aclaradas a la luz de la historia verdadera y la luz verdadera señala que los indios mantas (me remito al poema Canto a Portoviejo de Vicente Amador Flor) tenían una sociedad organizada en lo militar, lo comercial a través de la balsa y lo religioso a través de un ídolo de piedra preciosa que llamaron Dios Umiña. La autoridad pública era ejercida por una especie de druida, un cacique, una forma de gobernador terrenal que estaba conectado a lo espiritual a través de la silla de piedra que revela el poder.

Los señores superiores ejercían el mando desde la silla, glorioso instrumento construido por hábiles ingenieros que en largas jornadas hilvanaban sobre la piedra bruta de origen volcánico, un cetro de lujosa armadura que ha perdurado a través de los siglos glorificando su cultura. Dicen los entendidos que la silla Manteña es única en el mundo. Hay que seguir estudiando y defendiendo la verdad histórica. Pero lo cierto es que, desde el siglo pasado, la silla Manteña forma parte de los museos más importantes del mundo.

En cuanto al ámbito comercial, cuyo liderazgo ejerció sin discusión la sociedad Manteña, el investigador ecuatoriano Jacinto Jijón y Caamaño, elaboró la frase “Liga de Mercaderes”, para señalar a los indígenas de las culturas Manteña, la Huancavilca y a los Punaes, que ejercieron el comercio marítimo, muy probablamente en forma en coordinada, quienes llegaron hasta el golfo de California y además intercambiaron productos de consumo, tejidos y frutos con culturas de Perú y Chile. Los actuales habitantes del cantón Manta, son herederos de una tradición comercial que se ha mantenido. En pocos días, el 22 de septiembre de 2025, alas 09h00, la gestión iniciada por David Ramírez, que ha contado con la participación de los miembros del Comité Cívico de la Memoria Histórica, que preside Joselias Sánchez, como Vladimir Zambrano, Víctor Arias e Ivo Uquillas, ante el Museo de Historia Natural de NY, gracias a la coordinación con el señor Jhon Bunce tendrá feliz realización con la inauguración del código QR.

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