Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali
Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli juancarlos@cassinelliabogados.com
Luego del análisis que realizamos la semana pasada sobre el cacao, muchas personas se han acercado para preguntarme sobre la situación del café en Ecuador. Se sorprenden cuando les comparto datos como los siguientes: En primer lugar, Ecuador es un país deficitario en la producción de café, es decir, lo que producimos no alcanza para cubrir el consumo interno. Por esta razón, debemos importar café de países como Brasil, Vietnam e incluso Colombia. De esta forma, podemos ofrecer al consumidor ecuatoriano el café soluble que tanto se consume a diario. Por otro lado, es importante destacar que en el país se cultivan más de 200.000 hectáreas de café, principalmente de la variedad arábica. Este tipo de café es considerado de alta calidad, con gran aroma y es el de mayor consumo mundial. También se cultiva en menor medida la variedad robusta, utilizada generalmente en mezclas específicas. Si bien en el caso del cacao hemos alcanzado cifras récord de exportación que superan los 2.000 millones de dólares, en el sector cafetalero las exportaciones rondan los 80 millones de dólares anuales. El principal destino de estas exportaciones es Alemania, con aproximadamente 24 millones de dólares al año, seguido por Estados Unidos. Además, en los últimos años se ha incrementado significativamente el envío de café a China, alcanzando actualmente alrededor de 12 millones de dólares anuales. La producción de café es intensiva en mano de obra: más de 400.000 personas están involucradas en la cadena productiva de este arbusto. Sin embargo, factores como los bajos precios internacionales, el aumento de los costos de producción y la falta de sostenibilidad hacen que la rentabilidad del sector no sea la deseada. Hoy nos enfrentamos tanto a un desafío como a una oportunidad. El desafío radica en la reciente decisión de Estados Unidos de imponer un arancel del 50% al café proveniente de Brasil, el mayor productor mundial. Esto podría generar una sobreoferta de café brasileño en otros mercados, bajando su precio internacional. Para Ecuador, esto representa una oportunidad para adquirir café a precios más bajos, pero también implica una presión a la baja sobre nuestros precios de exportación. Cabe mencionar que Ecuador exporta principalmente café verde (en grano, sin procesar ni moler) de la variedad arábica a mercados como Estados Unidos y Alemania. Por ello, la diversificación tanto de la producción como de los destinos de exportación es clave para mantener una balanza comercial sólida, eficiente y orientada a proteger nuestra economía, que tanto lo necesita.