
Un terreno de 2.400 metros cuadrados en una lotización de Manta, Manabí, originó la demanda que presentó una mujer de 39 años en contra de la esposa de Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, cabecilla de la organización criminal Los Choneros, extraditado a Estados Unidos. La demanda fue ingresada el 9 de diciembre de 2024 y fue calificada por un juez que ordenó que la querella sea inscrita en el Registro de la Propiedad de Manta el 20 de junio de 2025, cinco días antes de que “Fito” fuera recapturado en un búnker de una mansión con piscina en el empobrecido barrio Monterrey, entre Montecristi y Manta. El predio en disputa está conformado por siete lotes (1, 12, 13, 14, 15, 16 y 17), ubicados en la manzana F-1 de la Lotización Villamarina en la parroquia Los Esteros, de Manta. En el terreno se levanta una vivienda de reciente construcción de 12 metros de frente por 12 de profundidad.
La casa, de una sola planta, tipo villa y de hormigón armado, está revestida con ladrillos sin enlucir. Su cubierta, de estructura metálica y hoja de galvalume, tiene dos dormitorios, espacio para sala y comedor, también cocina con fregadero y un baño cubierto con cerámica. “Poco comunicativo, antisocial y frío»: este es el perfil criminal de José Adolfo Macías, alias “Fito” Los dormitorios tienen camas, una peinadora y televisores, también hay un medidor de luz, no hay medidor de agua potable y hay una media sala con un sofá, un televisor, un espejo. No hay comedor. La cocina tiene un tanque de gas, sin refrigeradora. “Dentro del terreno no hay más construcción, hay malezas, hay basuras, árboles de plátano y de mango, de ovo y de granada y ceiba. También aves de corral”, señala un peritaje judicial que solicitó Inda Mariela Peñarrieta, esposa de “Fito”, en febrero de 2018.
«ÁNIMO DE SEÑORA Y DUEÑA» Dos años antes, en 2016, Inda Mariela había planteado ante un juzgado de Manta una demanda de prescripción adquisitiva de dominio, una figura legal que permite que quien se encuentra en posesión continua y pública de una propiedad durante un tiempo determinado pueda reclamar para sí mismo el bien y adquirirlo legalmente, incluso si no es el dueño original. El peritaje judicial agregaba que dentro de la vivienda había un espacio para piscina, aunque no había servicio de agua potable, un elemento que los jueces consideraron básicos para la subsistencia humana y animal. “Esta juzgadora constató que las ventanas tienen cortinas de sábanas, hay pocos enseres de hogar y en una de las paredes hay un grafiti con la insignia de “Mano Negra Manta”.
Las paredes están si enlucir, lo que evidencia que dichos enseres fueron puestos de forma reciente, tal vez para la diligencia”, señaló la jueza en el proceso judicial. Peñarrieta aseguraba que la propiedad era de ella y no de los tres hermanos Paz Zambrano, a quienes había demandado, pese a que ellos presentaron documentos de dominio donde constaba que compraron el predio en 1997, y certificados del Comité Pro-Mejoras de la Lotización Villamarina en los que figuraban como propietarios. No obstante, la esposa de “Fito” anunció los testimonios de cuatro testigos de los que solo se presentaron dos a rendir su declaración. Ante el juez dijeron que conocen a Inda Mariela Peñarrieta desde hace 16 años y que vive en la lotización Villamarina, manzana F1. Entre las pruebas, la demandante presentó la escritura pública, poderes emitidos a su favor, copia de la sentencia que niega la demanda a Peñarrieta, la declaración de dos testigos que confirmaron la invasión del terreno y uno más que testificó que el predio ha pertenecido a los Paz Zambrano. La apoderada de los propietarios también solicitó que el juez inscriba la demanda en el Registro de la Propiedad, lo que fue dispuesto por el juzgado el pasado 20 de junio de 2025. En los archivos judiciales no constan escritos que haya presentado ante la Corte la esposa de “Fito”.



