
Un ataque armado se registró este jueves contra dos embarcaciones que llevaban víveres y productos de abasto cuando llegaban al muelle municipal de la Isla Puná, parroquia de Guayaquil.
En un video se observa como los comuneros corrían desesperados, para huir de la zona de atraco de las embarcaciones, porque no cesaban los disparos.
Pero esto no es nuevo en esa zona, pues hay tres grupos de delincuencia organizada que atemorizan a los pescadores desde hace varios meses.
«Están más armados que las mismas autoridades, que los mismos marinos. Tienen mejores armas, ametralladores, fusiles. Muchas veces lo han dejado tirado en el mar. Una vez se llevaron a un sobrino mío, con todo se lo llevaron y lo fueron dejar tirado allá cerca de Puerto Bolívar», contó un pescador de la isla.
El trabajo delincuencial ha sido tan profundo, que ya hay símbolos que revelan como operan estas bandas. En la orilla del muelle se pueden ver los motores de las lanchas vestidos con forros de color rojo, blanco y negro, que son dados por los delincuentes. Así identifican qué grupo criminal extorsiona al dueño de esa embarcación.
«El forro negro es de Los Lobos. El forro rojo es de Los Tiguerones y el blanco se la debo (…) la gente deposita, antes venía uno a cobrar. Un número de cuenta ellos te dan. A mí me pidieron USD 25 mensual y USD 10 dólares por el forro», relató.
También les han impuesto un sistema de tarjetas con las que llevan un minucioso control de las denominadas vacunas.
«Si no carga tarjeta, le quitan el motor. Así son. Lo dejan a la deriva o lo tiran al agua», dijo el pescador.



