
El 24 de abril de 2025, un operativo policial en el sur de Guayaquil resultó en la retención de decenas de jóvenes que se encontraban en tres centros de rehabilitación operando de manera ilegal.
Según el ministro del Interior, John Reimberg, estos establecimientos funcionaban como fachada para redes criminales activas en la ciudad. Aunque algunos de estos locales ya habían sido clausurados previamente, volvieron a operar sin contar con los permisos requeridos ni con personal capacitado.
La Policía Nacional indicó que en estos sitios se permitía que los internos salieran por las noches para cometer actos delictivos. Además, se presume que varios de ellos tendrían vínculos con las bandas delictivas conocidas como Los Lagartos y Mafia 18.
Como parte del operativo, también se intervinieron cerca de 50 viviendas ubicadas en sectores como La Floresta, Guamos 1, 2 y 3, y la Unión de Bananeros.
Personas retenidas y detenciones
El comandante de la Zona 8, Pablo Dávila, informó que tras los allanamientos a las supuestas clínicas, 55 personas fueron retenidas para la verificación de sus antecedentes. Hasta el momento, se han concretado dos detenciones por tráfico de estupefacientes, y otras 17 personas fueron aprehendidas por portar armas de fuego, drogas y objetos robados. Entre los detenidos se encuentran tres menores de edad, quienes fueron aislados del resto.
Durante las intervenciones, la Policía decomisó tres armas de fuego, 300 cartuchos, 130 vainas percutidas y 79 voladores y camaretas, que presuntamente eran utilizadas para extorsionar.
También se incautaron 30 tricimotos sin documentación legal, vehículos que se sospecha eran empleados por bandas para el transporte de drogas, robos, secuestros y asesinatos. El ministro Reimberg explicó que estos medios de transporte forman parte del modelo económico de las organizaciones criminales, ya que les generan ingresos para financiar sus operaciones.
Municiones artesanales
Durante los allanamientos, se hallaron máquinas destinadas a la fabricación artesanal de municiones de alto calibre. Estas armas, que incluyen balas capaces de perforar chalecos antibalas, eran producidas por las propias bandas para abastecerse de manera autónoma.
El ministro Reimberg manifestó su preocupación por esta modalidad, indicando que es la primera vez que las autoridades se enfrentan al hallazgo de procesos artesanales para la recarga y fabricación de municiones para fusiles y escopetas.
Desde enero de 2025, los operativos Apolo se vienen desplegando en zonas de alta conflictividad de Guayaquil y Durán, incluyendo sectores como Socio Vivienda, Mapasingue Este, Pascuales, Bastión Popular, cerro Las Cabras y Guasmo Sur. Estas acciones cuentan con el respaldo de unidades especializadas, tecnología de vigilancia, vehículos blindados y apoyo aéreo.



