
El vicepresidente Pedro Alliana juró este viernes como nuevo mandatario de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña en un juicio político acelerado y prometió compensar plenamente a los ahorristas afectados por la crisis bancaria. Peña fue destituido por 44 votos a favor y una ausencia en el Senado, de 45 miembros, tres días después de la intervención de Ueno Bank, uno de los mayores bancos del país.
La medida dejó a unos tres millones de clientes sin acceso a su dinero. “Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos”, afirmó Alliana. La disolución de Ueno, ordenada por el Banco Central, golpeó a 2,94 millones de clientes, en su mayoría particulares y cajas de pensiones como el IPS, cuyos recursos siguen congelados. Alliana ordenó acción inmediata para resarcir a los ahorristas, con preferencia por los menos favorecidos: “No quiero tibios. Quiero resultados”. Marcó distancia de Peña: “Seré un presidente del Paraguay adentro”.



