
Brasil llega a la segunda vuelta con un escenario más cerrado de lo previsto. Flávio Bolsonaro fue primero el 4 de octubre con 47,03 %, y Lula da Silva obtuvo 45,16 %: una diferencia de 2,2 millones de votos. El balotaje del 25 de octubre definirá al presidente y pondrá a prueba una regla desde 1989: el ganador de la primera vuelta siempre se impuso después. Más de 9 millones de votos fueron a otros candidatos.
Ese electorado y los no votantes, nulos y blancos serán decisivos. Según CELAG, con datos del TSE, unos 10 millones de jóvenes ingresaron al padrón desde 2022 y cerca de 8 millones salieron por cancelaciones y muertes. Lula llega con menos votos: 53,9 millones frente a más de 60 millones en 2022. Flávio obtuvo 56,1 millones, frente a 58,2 millones de Jair Bolsonaro. ¿Puede Lula remontar? Hay antecedentes en América Latina, como Ecuador en 2023. Brasil decidirá si confirma la tendencia o si, por primera vez desde las elecciones directas, pierde el ganador de la primera vuelta.



